
Han pasado mas de 10 días, me parece que fué más. Con el tiempo asimilar las pérdidas y entender la dimensión de lo sucedido duele de una manera diferente. Tengo ganas de escribir, y haciendo uso de mi libertad de expresión blog manifiesto:
- Duele saber que los que más perdieron, como siempre, han sido los que menos tienen. Que es entendible su desesperación y su necesidad.
- Me avergüenza saber que mi Presidente, dijo que se vayan a rescatistas españoles, que sólo vinieron a ayudar desinterasadamente.
- Me avergüenza saber que un ministro imbecil, puso de nombre a un pisco 7.9, a manera de "conmemorar" la muerte de tantas personas.
- Me enorgullece saber, que en un penal del centro del Perú, los internernos hicieron una colecta, e hicieron llegar víveres y parte del dinero de las ventas de las artesanias que venden.
- Me conmueve hasta las lágrimas, el amor incodicional de algunas personas, en especial, un grupo de mexicanos y españoles, que arriesgaron sus vidas voluntariamente, para ayudar, sòlo para ayudar. Díos ver esta clase de actitud y de amor, me hace confiar nuevamente que este mundo. Me hace custionarme si Yo sería capaz de tanto.
- Quiero agradecer sus oraciones y sinceros deseos para con mi pais, amigos blogueros.
No entiendo mucho sobre filosofía de la vida, ni tampoco poseo una prosa elegante, para expresarme mejor. Pero si alguna vez hemos experimentado la pérdida súbita de alguien querido... las palabras no son sufientes para entender o tratar de explicarlo.



